Os presentamos el Código QR enlace a la Web de la Biblioteca Pública Municipal de Aguilar de la Frontera, una puerta abierta al mundo del conocimiento y el entretenimiento, contenido principalmente en los libros que conforman su amplia y variada colección.
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jueves, 4 de abril de 2024
martes, 12 de enero de 2021
Luz y color para la sala Infantil-Juvenil de la Biblioteca
Para empezar el año con optimismo frente al Covid-19 hemos querido darle luz y color a la Sala Infantil-Juvenil de la Biblioteca, para que lxs pequeñxs lectores y lectoras se sientan felices mientras se familiarizan con las letras, los números y las formas. Un trabajo excelente de nuestro amigo Rachid. Os esperamos, porque como reza el dibujo, "leer nos hace libres".
viernes, 14 de febrero de 2020
Crece el número de visitas a la Biblioteca:
Sin embargo, el número de préstamos sufrió un ligero descenso, contabilizándose 2.908 frente a 3.296 en 2018.
Estos datos nos hacen ser optimistas sobre el papel de referente cultural que ocupa las biblioteca pública municipal en Aguilar, a pesar de la tendencia negativa que se observa a nivel regional y estatal.
Gracias a todos los usuarios y usuarias por contribuir a ello.
viernes, 25 de enero de 2019
20 años de Biblioteca en el Pósito:
martes, 23 de octubre de 2018
Alcanzamos el registro nº 30.000:
martes, 25 de septiembre de 2018
Paco Lobatón presenta su libro Te buscaré mientras viva:
El conocido periodista Paco Lobatón presentó su libro "Te buscaré mientras viva" en el patio de la Biblioteca municipal, el pasado 22 de septiembre. En el acto estuvo acompañado por nuestro paisano, también periodista de Canal Sur, Juan Carlos Roldán y por Antonio Zurera, hermano de la desaparecida Angelines.
El numeroso público que llenó el florido espacio, revivió en boca de los interlocutores el drama tan cercano de la desaparición de nuestra querida paisana y el de otras familias, explicado con rigor y respeto a lo largo del libro. También intervinieron familiares de desaparecidos, que ofrecieron a los asistentes su duro testimonio. La Plataforma de Angelines Zurera y la Fundación QSDglobal, organizadoras del acto, hicieron donación a la biblioteca de dos ejemplares, cariñosamente dedicados por el autor.
A partir de hoy están disponibles para su consulta.
viernes, 14 de noviembre de 2014
La Junta protege el Pósito, sede de la Biblioteca municipal:
El Pósito, sede de la Biblioteca municipal desde 1999, ha sido protegido por la Junta mediante catalogación directa e inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (Cgpha):
Descripción
Edificio
que forma esquina con la calle Cuesta de Jesús, adonde da su fachada
principal, y la calle Virgen de Soterraño, donde hay una portadita de
servicio.
Se distinguen dos cuerpos yuxtapuestos de planta rectangular con orientación este-oeste, perpendicualres a la Cuesta, separados por una estrecha galería, originalmente sin techar, en la que hay un pontón en forma de medio punto, sobre el que cruza un paso que conecta ambos edificios. Completa el solar un patio que se anexiona al costado norte, en dirección a la iglesia parroquial del Nuestra Señora del Soterraño.
Comenzando de norte a sur, en primer lugar está el patio de planta trapezoidal. En el extremo sur se conservan algunas de las grandes losas de piedra originales que formaban la solería. El patio se abre a la calle por amplias ventanas con recercado de piedra formando dientes. Hay tres en planta baja y un balcón en la alta.
A continuación del patio se halla la entrada principal y el primer cuerpo. Se abre a la Cuesta de Jesús una simple portada adintelada en piedra calcarenita, material muy común en todo el edificio, y por encima un balcón, similar al que se abre en la fachada del patio. Entre ambos hay un vano en fachada que permite ver las columnas de la arquería correspondiente a la fachada de este cuerpo hacia el patio. Por la puerta principal se accede al mismo tiempo al patio y al vestíbulo actual de la biblioteca. Si se accede al patio, se puede contemplar la fachada de este edificio, que albergó a un tiempo las casas consistoriales y el pósito, según se indica en los datos históricos. Está estructurada en dos alturas: la baja se compone de dos arcos de medio punto rebajados que apean sobre pilastras y un robusto pilar en el centro, común a los dos arcos, que tiene sección cuadrangular. Carecen de capiteles y sólo muestran una moldura en resalto para indicar el comienzo de la línea de imposta. Los arcos son lisos, sin moldurar y de grueso intradós. Por encima corre una moldura en caveto o nacela que da paso a la segunda planta, también compuesta por dos arcos de medio punto rebajados que en esta ocasión descansan sobre columnas toscanas y en el extremo izquierdo, sobre una ménsula. Estos elementos arquitectónicos conservan restos de policromía, especialmente, del rojo almagra. En el extremo derecho, a la altura de la planta baja, es distinguible una lápida de piedra rectangular y apaisada con una inscripción que dice: ¿ESTA OB / RA SE YCO / EL AÑO DE / 1726¿.
Tras los arcos de esta fachada se encuentra la portada principal. Se conserva un arco carpanel con la piedra vista. Hay un desnivel desde el patio hacia esta puerta en sentido descendente, coincidente con el desnivel de la calle. Se ingresa en este cuerpo del edificio que se compone de dos plantas, comunicadas entre sí por una escalera moderna. Hoy albergan las salas de lectura, muy rehechas y sin elementos destacables, aunque hay que referir la existencia de dos galerías bajo estas dos plantas, que corren paralelas y son angostas y realizadas con mampostería, cerrándose mediante bóveda angular.
El segundo cuerpo, como indicamos, se eleva a continuación del anterior y paralelo a él. Hacia la Cuesta de Jesús luce dos arcos que constituyen el vestigio más antiguo del edificio, pues han sido fechados entre 1464 y 1475 y son de estilo mudéjar, de medio punto, peraltados, con alfiz rehundido y hechos en ladrillo. Reposan sobre pilares de piedra, de sección rectangular con los ángulos achaflanados, siguiendo un tipo característo del mudéjar. Tras estos arcos hay una sala que hoy es utilizada como Oficina de Turismo y en su interior ha sido completamente renovada, puesto que se encontraba el edificio original en ruina. Por detrás de esta primera sala continúa el edificio. Bajando unos escalones se accede a lo que mejor conserva la estructura de pósito, pues tiene dos naves paralelas, comunicadas entre sí por dos estrechos arquillos de medio punto y un grueso muro medianero, y se cubre cada una de ellas mediante bóveda de cañón rebajado. Sospechamos que esta planta fue utilizada como almacén de grano porque son visibles las piqueras, hoy cegadas, en determinadas zonas de la parte alta de las bóvedas. En toda esta zona se empleó piedra calcarenita labrada en forma de sillares para los muros, y ladrillos de canto para las bóvedas. Cada una de éstas muestra dos lunetos con el fin de poder abrir las ventanas, de reducido tamaño, o los arquillos de comunicación. Esta zona tiene comunicación directa con el exterior a través de una pequeña puerta que abre a la calle Virgen de Soterraño y también tiene comunicación con una callejuela sin salida que se forma entre los dos edificios, donde se encuentran las dos entradas a las galerías del otro pósito, perfectamente visibles a través de sendas rejas. Otra curiosidad es que en la callejuela se constituye un pontón o tramo de bóveda de cañón con habitación encima, la cual corresponde a la unión entre los dos edificios.
En el edificio que ahora describimos, el que tiene fachada a la calle Virgen de Soterraño, se guardan restos procedentes de la excavación del inmueble y alguna que otro elemento digno de reseñar, como es una clave de bóveda gótica de crucería con el arranque de los ocho nervios, y que por tanto tenía ocho plementos. Los nervios muestran un perfil constituido por la alternancia de dos anchas escocias, entre ellas un delgado baquetón, y otro en la punta, más destacado; perfil que coincide en datación con la que dio a conocer Montejo a través de la documentación más antigua relativa al inmueble, cuando albergaba las casas del cabildo o ayuntamiento. Es, pues, pieza clave para entender los orígines del edificio y la monumentalidad que tendría, de la que da fiel testimonio la envergadura de estas piezas de la bóveda, afortunadamente salvadas.
Se distinguen dos cuerpos yuxtapuestos de planta rectangular con orientación este-oeste, perpendicualres a la Cuesta, separados por una estrecha galería, originalmente sin techar, en la que hay un pontón en forma de medio punto, sobre el que cruza un paso que conecta ambos edificios. Completa el solar un patio que se anexiona al costado norte, en dirección a la iglesia parroquial del Nuestra Señora del Soterraño.
Comenzando de norte a sur, en primer lugar está el patio de planta trapezoidal. En el extremo sur se conservan algunas de las grandes losas de piedra originales que formaban la solería. El patio se abre a la calle por amplias ventanas con recercado de piedra formando dientes. Hay tres en planta baja y un balcón en la alta.
A continuación del patio se halla la entrada principal y el primer cuerpo. Se abre a la Cuesta de Jesús una simple portada adintelada en piedra calcarenita, material muy común en todo el edificio, y por encima un balcón, similar al que se abre en la fachada del patio. Entre ambos hay un vano en fachada que permite ver las columnas de la arquería correspondiente a la fachada de este cuerpo hacia el patio. Por la puerta principal se accede al mismo tiempo al patio y al vestíbulo actual de la biblioteca. Si se accede al patio, se puede contemplar la fachada de este edificio, que albergó a un tiempo las casas consistoriales y el pósito, según se indica en los datos históricos. Está estructurada en dos alturas: la baja se compone de dos arcos de medio punto rebajados que apean sobre pilastras y un robusto pilar en el centro, común a los dos arcos, que tiene sección cuadrangular. Carecen de capiteles y sólo muestran una moldura en resalto para indicar el comienzo de la línea de imposta. Los arcos son lisos, sin moldurar y de grueso intradós. Por encima corre una moldura en caveto o nacela que da paso a la segunda planta, también compuesta por dos arcos de medio punto rebajados que en esta ocasión descansan sobre columnas toscanas y en el extremo izquierdo, sobre una ménsula. Estos elementos arquitectónicos conservan restos de policromía, especialmente, del rojo almagra. En el extremo derecho, a la altura de la planta baja, es distinguible una lápida de piedra rectangular y apaisada con una inscripción que dice: ¿ESTA OB / RA SE YCO / EL AÑO DE / 1726¿.
Tras los arcos de esta fachada se encuentra la portada principal. Se conserva un arco carpanel con la piedra vista. Hay un desnivel desde el patio hacia esta puerta en sentido descendente, coincidente con el desnivel de la calle. Se ingresa en este cuerpo del edificio que se compone de dos plantas, comunicadas entre sí por una escalera moderna. Hoy albergan las salas de lectura, muy rehechas y sin elementos destacables, aunque hay que referir la existencia de dos galerías bajo estas dos plantas, que corren paralelas y son angostas y realizadas con mampostería, cerrándose mediante bóveda angular.
El segundo cuerpo, como indicamos, se eleva a continuación del anterior y paralelo a él. Hacia la Cuesta de Jesús luce dos arcos que constituyen el vestigio más antiguo del edificio, pues han sido fechados entre 1464 y 1475 y son de estilo mudéjar, de medio punto, peraltados, con alfiz rehundido y hechos en ladrillo. Reposan sobre pilares de piedra, de sección rectangular con los ángulos achaflanados, siguiendo un tipo característo del mudéjar. Tras estos arcos hay una sala que hoy es utilizada como Oficina de Turismo y en su interior ha sido completamente renovada, puesto que se encontraba el edificio original en ruina. Por detrás de esta primera sala continúa el edificio. Bajando unos escalones se accede a lo que mejor conserva la estructura de pósito, pues tiene dos naves paralelas, comunicadas entre sí por dos estrechos arquillos de medio punto y un grueso muro medianero, y se cubre cada una de ellas mediante bóveda de cañón rebajado. Sospechamos que esta planta fue utilizada como almacén de grano porque son visibles las piqueras, hoy cegadas, en determinadas zonas de la parte alta de las bóvedas. En toda esta zona se empleó piedra calcarenita labrada en forma de sillares para los muros, y ladrillos de canto para las bóvedas. Cada una de éstas muestra dos lunetos con el fin de poder abrir las ventanas, de reducido tamaño, o los arquillos de comunicación. Esta zona tiene comunicación directa con el exterior a través de una pequeña puerta que abre a la calle Virgen de Soterraño y también tiene comunicación con una callejuela sin salida que se forma entre los dos edificios, donde se encuentran las dos entradas a las galerías del otro pósito, perfectamente visibles a través de sendas rejas. Otra curiosidad es que en la callejuela se constituye un pontón o tramo de bóveda de cañón con habitación encima, la cual corresponde a la unión entre los dos edificios.
En el edificio que ahora describimos, el que tiene fachada a la calle Virgen de Soterraño, se guardan restos procedentes de la excavación del inmueble y alguna que otro elemento digno de reseñar, como es una clave de bóveda gótica de crucería con el arranque de los ocho nervios, y que por tanto tenía ocho plementos. Los nervios muestran un perfil constituido por la alternancia de dos anchas escocias, entre ellas un delgado baquetón, y otro en la punta, más destacado; perfil que coincide en datación con la que dio a conocer Montejo a través de la documentación más antigua relativa al inmueble, cuando albergaba las casas del cabildo o ayuntamiento. Es, pues, pieza clave para entender los orígines del edificio y la monumentalidad que tendría, de la que da fiel testimonio la envergadura de estas piezas de la bóveda, afortunadamente salvadas.
Datos históricos
En el
¿Informe sucinto de los resultados obtenidos durante la intervención
arqueológica de urgencia en el pósito de Aguilar¿, del arqueólogo
Alberto J. Montejo Córdoba, con fecha de julio de 1996, figuran las
interesantes conclusiones a las que llega, un resumen de las cuales se
expone a continuación:
En un primer momento, durante la Baja Edad Media, se crea un espacio público próximo a uno de los accesos a la villa, que se va ir consolidando como centro neurálgico, y que se conocerá como la plaza de la Villa (ss. XIV-XV). Alrededor se levantan edificios importantes, como las casas del cabildo, las carnicerías, graneros del duque, escribanías, cárcel, pósito, etc., imprimiéndosele a dicho espacio cierta monumentalización ya en los siglos XVI y XVII. Sin embargo, con el transcurso del tiempo surge la necesidad de trasladar el ayuntamiento y otros edificios públicos a la plaza de San José, construida en 1810, produciéndose el abandono de la plaza de la Villa en 1818.
El pósito, pues, se construyó en ese espacio sobre un antiguo edificio que ha sido identificado por Montejo como las casas del cabildo o antiguo ayuntamiento, datado por él entre 1464 y 1475. De este antiguo edificio se reutilizó para la construcción del pósito la fachada oeste, al tiempo que el resto fue rellenado con escombros. Es interesante comprobar que las antiguas Casas Capitulares del siglo XV eran de estilo mudéjar, según se desprende de los elementos que han llegado en pie: Una fachada de mampostería con dos arcos de medio punto peraltados, realizados en ladrillo, con alfiz y pilar central ochavado en sillería y dos pilastras adosadas al muro.
Durante la excavación aparecieron vestigios que corroboran lo anteriormente dicho y que testimonian la huella dejada por el uso del pósito desde fechas tempranas. Así, por ejemplo, A. Montejo logró descubrir el sistema de aislamiento del grano para evitar problemas derivados de la humedad: este sistema quitahumedades consistía en pequeños muretes dispuestos en paralelo, distanciados entre sí entre 20 a 30 cm, realizados en calcarenita y trabados con mortero de cal y arena. Encima se dispuso el enlosado, también en calcarenita. Junto a estos restos y otros también de gran interés, apareció una moneda de bronce de 1686 que venía a corroborar el documento capitular.
Si, como todo parece indicar, el pósito se hizo en torno a 1615, con una fábrica ciertamente sólida, mediante altos muros y bóvedas de ladrillo para aislar el grano de la humedad; en fase posterior, en fecha por ahora inconcreta, pero siempre entre 1615 y 1726, se lleva a cabo una primera ampliación, a la que sucede otra hacia 1726, en este caso hacia el sur, para lo cual se construyeron dos bóvedas de ladrillo y mampostería, con mortero de cal y arena, que tenían como misión aislar de la humedad la zona destinada a almacenaje. También se levantaron dos arcos escarzanos, de los que sólo queda uno completo.
Efectivamente, antes de producirse el traslado de los edificios más importantes de la plaza de la Villa a la nueva plaza de San José, el pósito es sometido a otra reforma. De forma casual apareció una inscripción en la fachada que entonces se le construyó y que arrojaba luz sobre esta última reforma, ya que aportaba la fecha de 1726. Se trató, entonces, además de la obra ya referida en el anterior párrafo, de levantar una nueva fachada concebida a modo de soportales que abrían a la plaza por medio de arquerías de medio punto sobre pilares realizados con sillares, que en planta alta descansaban sobre columnas. La inscripción antedicha apareció entre las dos plantas de esta fachada, entre un pilar y una columna, visible desde la plaza. Así reza: ¿ESTA OB / RA SE YCO / EL AÑO DE / 1726¿. Está realizada en calcarenita y la inscripción muestra restos de pintura roja, policromía que también presentaba la fachada que servía de acceso al edificio desde la plaza de la Villa, con lo cual estamos ante un claro proceso de monumentalización.
En un primer momento, durante la Baja Edad Media, se crea un espacio público próximo a uno de los accesos a la villa, que se va ir consolidando como centro neurálgico, y que se conocerá como la plaza de la Villa (ss. XIV-XV). Alrededor se levantan edificios importantes, como las casas del cabildo, las carnicerías, graneros del duque, escribanías, cárcel, pósito, etc., imprimiéndosele a dicho espacio cierta monumentalización ya en los siglos XVI y XVII. Sin embargo, con el transcurso del tiempo surge la necesidad de trasladar el ayuntamiento y otros edificios públicos a la plaza de San José, construida en 1810, produciéndose el abandono de la plaza de la Villa en 1818.
El pósito, pues, se construyó en ese espacio sobre un antiguo edificio que ha sido identificado por Montejo como las casas del cabildo o antiguo ayuntamiento, datado por él entre 1464 y 1475. De este antiguo edificio se reutilizó para la construcción del pósito la fachada oeste, al tiempo que el resto fue rellenado con escombros. Es interesante comprobar que las antiguas Casas Capitulares del siglo XV eran de estilo mudéjar, según se desprende de los elementos que han llegado en pie: Una fachada de mampostería con dos arcos de medio punto peraltados, realizados en ladrillo, con alfiz y pilar central ochavado en sillería y dos pilastras adosadas al muro.
Durante la excavación aparecieron vestigios que corroboran lo anteriormente dicho y que testimonian la huella dejada por el uso del pósito desde fechas tempranas. Así, por ejemplo, A. Montejo logró descubrir el sistema de aislamiento del grano para evitar problemas derivados de la humedad: este sistema quitahumedades consistía en pequeños muretes dispuestos en paralelo, distanciados entre sí entre 20 a 30 cm, realizados en calcarenita y trabados con mortero de cal y arena. Encima se dispuso el enlosado, también en calcarenita. Junto a estos restos y otros también de gran interés, apareció una moneda de bronce de 1686 que venía a corroborar el documento capitular.
Si, como todo parece indicar, el pósito se hizo en torno a 1615, con una fábrica ciertamente sólida, mediante altos muros y bóvedas de ladrillo para aislar el grano de la humedad; en fase posterior, en fecha por ahora inconcreta, pero siempre entre 1615 y 1726, se lleva a cabo una primera ampliación, a la que sucede otra hacia 1726, en este caso hacia el sur, para lo cual se construyeron dos bóvedas de ladrillo y mampostería, con mortero de cal y arena, que tenían como misión aislar de la humedad la zona destinada a almacenaje. También se levantaron dos arcos escarzanos, de los que sólo queda uno completo.
Efectivamente, antes de producirse el traslado de los edificios más importantes de la plaza de la Villa a la nueva plaza de San José, el pósito es sometido a otra reforma. De forma casual apareció una inscripción en la fachada que entonces se le construyó y que arrojaba luz sobre esta última reforma, ya que aportaba la fecha de 1726. Se trató, entonces, además de la obra ya referida en el anterior párrafo, de levantar una nueva fachada concebida a modo de soportales que abrían a la plaza por medio de arquerías de medio punto sobre pilares realizados con sillares, que en planta alta descansaban sobre columnas. La inscripción antedicha apareció entre las dos plantas de esta fachada, entre un pilar y una columna, visible desde la plaza. Así reza: ¿ESTA OB / RA SE YCO / EL AÑO DE / 1726¿. Está realizada en calcarenita y la inscripción muestra restos de pintura roja, policromía que también presentaba la fachada que servía de acceso al edificio desde la plaza de la Villa, con lo cual estamos ante un claro proceso de monumentalización.
FUENTES DE INFORMACIÓN
Información Bibliográfica
GIL PEREZ, M. D. , TORRES HIDALGO. M. , RAMIREZ MORENO, N..
Pósitos, cillas y
tercias de Andalucía : catálogo de antiguas edificaciones para
almacenamiento de grano.
Dirección general de Arquitectura y Vivienda,
1991.
7040018.
Catálogo artístico y monumental de la provincia de Córdoba. V. I.
Diputación Provincial de Córdoba.
84-500-9057-1.
Información documental
Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Córdoba.
Jordano Barbudo, María de los Ángeles,
Inventario de Pósitos y Tercias de la provincia de
Córdoba para el Expediente de inscripción Genérica Colectiva en el
Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. Ficha nº 33. Pósito
de Aguilar de la Frontera,
2008.
domingo, 11 de mayo de 2014
Encuentro intergeneracional en la Biblioteca municipal:
Un año más, los pequeños y pequeñas del Taller de Menores, dirigidos por Soledad Toro y alumnos/as del SEP La Rosa de Bulay han protagonizado el tradicional encuentro generacional en torno a la lectura de Platero y yo, en el centenario de su primera edición. Unos y otros leyeron fragmentos de esta obra universal en un ambiente jovial y distendido, en comunión con las diferentes edades.
Pepa Prieto presentó sus libros en la Biblioteca municipal:
Pepa Prieto Alberca presentó ayer, sábado 10, sus dos libros de memorias, El canto de los recuerdos y Cartas a mi nieta Rocío, en el patio florido de la Biblioteca municipal. En este acto entrañable, Pepa estuvo acompañada por el alcalde Fco. Juan Martín , que lo abrió con palabras de agradecimiento a los promotores del evento, el bibliotecario Francisco Toscano que dio unas pinceladas sobre el contenido de ambos libros desde su experiencia como lector y por su hijo, José María Uñón, quién señaló los valores y las enseñanzas positivas que pueden extraerse de su lectura. Para finalizar, la autora, agradecida, leyó un fragmento de El canto de los recuerdos y adelantó su próxima publicación, en este caso, un libro de cuentos.
martes, 4 de junio de 2013
Nueva señalización de la Sala Infantil:
Para facilitar el acceso de los niños/as a los libros, según su edad, se ha procedido a una nueva distribución de los fondos de la Sala Infantil. Ordenados horizontalmente a lo largo de las estanterías, y de abajo hacia arriba, se ordenan los libros recomendados para 3 a 6 años, de 6 a 9, de 9 a 13 y los libros juveniles, indicados con su respectiva señalización en diferentes colores, que se corresponde con la signatura de los tejuelos.
También se han señalizado los fondos correspondientes a las materias Poesía, Teatro, Otras Lenguas y Cómic.
No obstante, ante cualquier duda a la hora de buscar el libro deseado, no duden en consultar con el bibliotecario.
martes, 30 de abril de 2013
Encuentro con el poeta Pablo García Casado:
El
viernes 26 de abril visitó nuestra biblioteca Pablo García Casado, poeta
cordobés y director de la Filmoteca de Andalucía. El acto pertenecía al programa
Ronda Andaluza de las Letras, que lleva a cabo el Centro Andaluz de las Letras,
con el que pretende acercar el conocimiento de distintos autores y obras al
público en general.
El
autor presentó en primicia su nuevo poemario, Obra reunida, una antología en la
que se destacan las mejores poesías de sus anteriores obras.
Además
de dicha obra, el autor mantuvo un pequeño diálogo con los asistentes al acto.
Por José Lara
lunes, 29 de abril de 2013
Novedad Biblioteca Vicente Núñez: El fervor y la melancolía:
TÚA
BLESA | Publicado el 20/09/2007 |
Que fuera Carnero quien escribió el primer estudio de entidad sobre aquel episodio es un índice revelador, como lo es también que la presente antología corra a cargo de Luis Antonio de Villena, quien, además, había publicado ya diferentes trabajos -varios prólogos a obras de algunos de estos poetas-. Y es que los poetas novísimos procedieron a una reordenación de la tradición, según el mecanismo que T. S. Eliot había advertido que sucedía en el devenir literario, y Villena da aquí noticia no sólo de lo que fue su interés personal por los libros y los poetas de “Cántico”, sino que fue un fenómeno más general y cuenta, por ejemplo, cómo Gimferrer conectó con Ricardo Molina en 1968, cuando estos autores vivían en el olvido y, “aunque tarde”, como escribe Villena, “el Grupo Cántico triunfó”.
Cántico reunió a Juan Bernier, Ricardo Molina, Mario López, Pablo García Baena y Julio Aumente, presentes, claro, en esta antología, en la que Villena añade a Vicente Núñez, siguiendo la opinión de García Baena. Decisión, aunque discutible, valiente por la comunidad de elementos en su escritura, pese a las indudables diferencias.
Villena subraya la singularidad de “Cántico” en la España de postguerra, con “una peculiar oscilación entre paganidad y religiosidad católica” y hay que coincidir con él en que la revista “sugería -a través de la sensualidad- una opción moral distinta”, que se corresponde con la homosexualidad -opción delictiva en la época- de algunos de estos poetas. Por ello resulta tan oportuna la valoración de que se trata de “una poesía mucho más reivindicativa de lo que parece, porque se sitúa al margen de la mayoría moral”.
Las valoraciones críticas de Villena, siempre ajustadas, parecen por momentos sobrepasar los objetivos de la crítica y hacen pensar en el Villena narrador, no en vano algunos de los poetas acaban pareciendo más que otra cosa personajes de su mundo narrativo, fruto, entiendo, de la simpatía de Villena hacia ellos y que prestan un tono singular a las notas biográfico-críticas.
A treinta años del trabajo y antología de Carnero y casi veinte de la que preparó Julio Calviño, es clara la oportunidad de esta antología que alcanza a las publicaciones más recientes. Pero no menos justifican esta antología los textos de estos seis poetas, pues el lector encontrará en ellos poesía genuina. Hay siempre un cuidadoso uso del lenguaje y también un notable sentido del ritmo del verso, vehículos que sirven para dar voz a un cántico de los goces de la vida, del erotismo o amor en particular, lo que no impide, sino que se conjuga en ocasiones con lo elegíaco, aunque no falten tampoco poemas de contenido social. De modo general, actualizan estos textos una estética culturalista, tanto con presencia de dioses y mitos clásicos, como de figuras del cristianismo, reescrituras de la tradición.
Y, en fin, bastarían los poemas de García Baena o Núñez, sin que desmerezca el resto, para saludar con júbilo la aparición de esta antología.
viernes, 26 de abril de 2013
Leyendo a Caballero Bonald con el S.E.P. La Rosa de Bulay:
El jueves 25 la Biblioteca recibió al equipo docente y alumnado del S.E.P. La Rosa de Bulay, para compartir sus lecturas de textos de Caballero Bonald, al que se añadieron poemas de Vicente Núñez y de varias alumnas del centro. Un ejemplo de superación, constancia en el trabajo e ilusión por aprender, que han marcado cada una de las sucesivas Semanas del Libro y la Lectura.
Tras una breve introducción sobre la vida y obra del reciente Premio Cervantes, con la proyección del programa Tesis, se inició la ronda de lectura con más de treinta intervenciones. Para finalizar el acto, la concejala de Educación, Pilar Cabezas, leyó el Manifiesto en favor de la lectura del escritor andaluz Felipe Benítez Reyes. Todos los participantes recibieron una tarjeta personalizada con el poema escogido, y el conjunto de todos ellos formarán parte de un libro conmemorativo.
Desde aquí quiero dar las gracias a Pedro, Sensi, Adela, Mª del Carmen y a todo su alumnado, y también al Grupo Comunica y Reclinada Tv por su difusión.

Conmemoración del Día Internacional del Libro: Homenaje a Caballero Bonald
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| Francisco Toscano y Diego Pérez. Foto: Jesús Prieto |
Fiel a la tradición, un año más la Biblioteca municipal celebró el Día Internacional del Libro, el 23 de abril, dedicado en esta ocasión al escritor jerezano y reciente Premio Cervantes, José Manuel Caballero Bonald. El programa de actos recogió la lectura del Manifiesto en favor de la lectura de Felipe Benítez, a cargo del profesor de secundaria y asiduo lector, Diego Pérez, una semblanza biobibliográfica de Caballero Bonald y la proyección del audiovisual de Canal Sur sobre el mismo en el programa Tesis. Para finalizar se leyeron algunos de sus textos por parte de los asistentes, personalizados en una tarjeta con el poema escogido.
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