miércoles, 20 de junio de 2012

Mío Amor: Recital Nocturno Vicente Núñez:






Día: 22 de junio
Hora: 22,30 h.
Lugar: Plaza de los Desamparados
Acto: Recital poético, luz y sonido





SINOPSIS:
Mío Amor es una de las obras póstumas de Vicente Núñez que él preparó en vida. Sobre esta publicación se desarrolla un espectáculo visual y sonoro, en el que se mezclan imágenes de Vicente, de Aguilar, dibujos, recitaciones del poeta, todo ello envuelto en un ambiente nocturno y acogedor en la Plaza de los Desamparados, junto a  la torre del Reloj. Música en directo y recitación de poemas suyos en directo completan una actividad que nos acerca a una de las obras de Vicente Núñez.

HORARIO DE VERANO:


Te regalo un poema, de Vicente:


INMORTALIDAD

Te amé tanto que, un día, abandonó mi alma
la cárcel de su cuerpo. Errátil, y no hallándote,
regresó a la morada que yo daba por mía.
Mas no estaba mi cuerpo donde allí lo dejara,
sino el tuyo, vastísimo, como un templo de oro.
Y no le diste asilo. Y ya no tendré muerte.


de Ocaso en Poley (1982)

martes, 19 de junio de 2012

Te regalo un poema, de Vicente:

Carta de una dama

He pensado a menudo en un verso de Eliot;
aquel en que una dama persuasiva y ajada
sirve el té a sus amigos entre efímeras lilas.

Yo la hubiese querido porque, igual que la suya,
mi vida es una inútil e inacabable espera.
Pero he aquí que es tarde, y ella murió hace tiempo,
y de una vieja carta banalmente perfecta
su recuerdo difunde perenne y raro aroma.

«Londres, mil novecientos siete. Querido amigo:
Siempre estuve segura, lo sabes, de que un día...
Mas trata de excusarme si divago; es invierno
y no ignoras cuán poco me ocupo de mí misma.
Te espero. Los enebros han crecido y las tardes
culminan hacia el río y los rojos islotes.
Soy triste y, si no llegas, un tema de suspiros
hundirá al gabinete, de un raso ajedrezado,
en el inmundo estiércol del tedio y la derrota.
Para ti habrá una torre, un jardín afligido
y unas campanas graves húmedas de armonía;
y no habrá té ni libros ni amigos ni advertencias,
pues yo no seré joven ni querré que te vayas...»

Y esta dama de Eliot, tan dúctil y serena,
se habrá desvanecido también entre las lilas,
y el banderín siniestro del suicidio ardería
un instante en la estancia con su opaco alarido.





De "Los días terrestres" (1957)

lunes, 18 de junio de 2012

Te regalo un poema, de Vicente:


CÁNTICO
El que pasa ignorado por los arcos del mundo.
El que extiende en el suelo su clámide de oro.
El que aspira en el bosque rumor de la lluvia
y olvida su cuidado debajo de los sauces.
El que besa tus brazos y tiembla y se transforma
a pesar del embate de todo y de sí mismo.
El que a tu sombra gime como trémula gema.
El que pasa, el que extiende, el que aspira y olvida.
El que besa, el que tiembla y se transforma. El que gime.